Cómo se manipula tu gusto musical: la trampa del algoritmo
¡Hola!
Hoy vamos a hablar de algo que parece casi conspiración, pero de esas bien raras…
Y si alguna vez te lo has preguntado, tal vez tengas razón… o no… Y si aún no te lo has preguntado, tal vez esto te haga reflexionar.
Alguna vez se han preguntado ¿por qué les gusta la música que les gusta? Supongo que los que tienen más de 30 años (o un poco menos) sus gustos fueron heredados por sus padres, y adquiridos un poco por MTV (cuando existía y pasaban música), pero las generaciones nuevas, tal vez sí tengan influencia de sus padres o familia, pero la cantidad de música que sale en las redes sociales, es prácticamente imposible seguirle el ritmo. A pesar de lo que muchos creen, existe una gran cantidad de canciones nuevas que se suben a las plataformas diariamente, y solo algunas muy pocas, pueden conseguir una cantidad de escuchas seguras, o que se vuelva viral, al menos por unos días.
Pero no solo los jóvenes están expuestos a eso, ellos, probablemente son los más vulnerables a cambiar de gustos cada dos días, o hacerse más tolerantes a ese tipo de cambios, pero ¿los más viejitos como nosotros…? ¿Se han preguntado por qué de repente no toleran la música nueva? ¿O por qué “todo parece igual”?
Entre un poco el hartazgo de “un constante cambio” y que a veces esos cambios son de un día para otro, y que sí, mucha música nueva sí está pensada para “desecharse” o “sonar poco tiempo” adaptándose a este nuevo sistema de consumo a través de las redes sociales, la falta de “compromiso artístico” (así lo llamaré) de solo querer sacar una o dos canciones esperando “se vuelvan virales” en vez de trabajar en un concepto completo, como un álbum, o “un sentido o rumbo” que puede llegar a tomar un álbum, es algo que nos hace mucha falta, y quien lo hace, hasta parece un “rebelde” que no entiende cómo funciona el “music business” actual.
Lo que las redes sociales, y las plataformas de streaming quieren, es que te quedes ahí, viendo o escuchando, pero no lo que hacen los artistas, sino los comerciales que te ponen a cada rato. Pónganse a pensar que esto es un “ganar/ganar” para esas empresas, “si no quieres pagar, te pongo anuncios (anuncios que una empresa me pagó para poner estratégicamente en una determinada parte de la canción, y que, eso conlleva un determinado grupo de personas con ciertos gustos, o sea un segmento que es lo que buscan las empresas, para poder tener un perfil más “afilado” y tener mejores ventas), o me pagas para no ponerte anuncios, pero aun así voy a seguir analizando tus métricas y gustos y comportamientos para vender (o poner disponible) esta información y que se use para venderte cosas. Es algo bastante complicado donde el perdedor es el usuario, y por si todo esto no fuera poco, te “sugieren” de manera muy “sigilosa” (espero se entienda el sarcasmo) determinado tipo de música, que habitualmente “está en tendencia” y que muchas veces esta tendencia es creada por ellos mismos, o pagadas por alguien más, personas que pueden ser “malas” en el sentido social, espero me entiendan……. …. … …
Esto ha hecho que mucha música “sea igual” un “copy paste” de todo, no exista una originalidad, o un mensaje claro, solamente “hacer por hacer” (ya hablamos de eso en otro blog) eso ayuda a tener una “cierta homogenización” y no tengas que “pensar en qué poner” sino simplemente poner lo que sea y “tenerte ahí”, ya explicamos las razones por las cuales lo hacen.
Ahora vamos a hablar como viejitos… “en mis tiempos…” En mis tiempos se conocía música nueva, hablando con gente, con grupos de amigos, “el amigo del amigo me dijo que esta banda es buena” “te intercambio este disco por aquel otro”, o ibas y comprabas una revista y veías las recomendaciones que existían (esto puede ser un “pre” de la manipulación en línea, porque una persona era la que te “recomendaba” ciertas bandas, que en ocasiones eran menciones pagadas, también si nos echamos varios pasos atrás, esto se llamaba “Payola” y pasaba en el radio). En los primeros años de internet, también pasaba que buscabas recomendaciones musicales en blogs, y después en YouTube, “…antes todo esto era monte” y en YouTube se podía subir -a discreción- cualquier canción, y podías encontrarte demos de bandas del otro lado del mundo, o grabaciones viejísimas de algún grupo que te gustaba, era como una gran biblioteca musical de cualquier género. A pesar del tiempo, YouTube sigue teniendo un poco de esa esencia, un poco más “regulada” por el copyright, pero aún te puedes llegar a encontrar una que otra joya, en específico “YouTube Music” que sí es bastante bueno en recomendaciones. También otra forma de conocer, aunque más local, era ir a eventos locales de tu amigo, o tuyos propios, conocías bandas nuevas y personas que estaban muy involucradas en la escena.
Así que si alguna vez te preguntaste esto, y creías que era una teoría de conspiración sobre manipulación… pues tal vez sí exista, no como tú crees, pero sí hay manipulación para “mantenerte” siempre “ahí” en su plataforma, para que de vez en cuando veas uno que otro anuncio y digas “ah sí… me hace falta algo que no necesito, que claramente no tengo contemplado y que tampoco tengo dinero, pero lo voy a comprar porque tengo un descuento de primera compra en línea, y otro descuento extra por inscribirme al ‘mailing list'”.