El hartazgo del arte desechable
Hola!
Sientes que la música de hoy “no llena”? Que solo queires scrollear y estás ansioso por que tu artísta favorito (o quien sea) saque una canción nueva, porque ya escuchaste todas las canciones nuevas de estas primeras semanas de inicio del año?
Bueno, pues no es tu culpa, es parte de las tendencias y este exceso de dopamina que generan las redes sociales, pero esto ha hecho que muchas cosas se hagan desechables, y eso incluye, el arte.
El arte pasó de ser una voz, un mensaje, algo que deje una marca sobre un grupo de personas, a “imprimirse” casi por semana, para cumplir ciertos números y estadísticas, de ser algo trasencente pasó a ser a “responder algo que me dijo en tik tok”, canciones que desaparecen en semanas, que son tendencia y se mide por cuantas veces se compartió, se guardó y cuanta retención tuvo.
Incluso, por una breve tempoarada, pasó a ser un token digital, tratando de acoplarse a esta inmediatez actual, donde ya no queremos sentarnos a apreciar algo, solo queremos llenar un vacío momentaneo.
Pero también nos ponemos a pensar un poco, en que NO todo el arte TIENE que transcender, no tiene ninguna obligación de hacerlo, de hecho, es la expresión perfecta de lo que vivimos actualmente como sociedad, y eso si que es arte, ser “el termómetro de la sociedad”. Siempre ha existido arte para todo tipo de público y de vigencias, no es nada nuevo que esto suceda, solo que ahora es más evidente. El problema radica en que todo tiene que ser “empaquetado” para después tirarse, no se le está dando espacio a lo que puede ser más profundo, de hecho, gran parte de los contenidos que ves en internet llevan esta idea, ser lo más rápido posible por engancharte y entretenerte, mantenerte ahí dentro de la plataforma de alguna u otra forma. Esto ha hecho que varios creadores de contenido, que no tienen la más mínima idea como hacer arte, de repente lo haga, que tomen un curso de 20 horas, y de repente son artistas, hacen algo, lo venden aprovechando su fama y esta inmediatez y se vuelve un éxito… al menos por una semana, la siguiente semana ya se verá que se hace.
En realidad, creo que de lo que estamos hartos, es de los tiempos, no del arte, de esta manera de crear algo para usarse y después tirarse, que los “grandes artistas” sean ignorados por personas que solo son famosos por tendencias, que no tenga ese peso de incomodar si no más bien de agradar, estas épocas en la que parece que hacer arte con un mensaje que incomode es ir en contra del sistema y eso, está muy mal visto actualmente, pero tal vez sea una buena señal… una señal que puede darnos pie a un cambio… junto con la época, y sobre todo la sociedad.
